Nuestra propuesta de baloncesto de élite en Córdoba tendrá que esperar

Han sido tres temporadas deportivas llenas de ilusión y responsabilidad siendo el máximo representante del baloncesto masculino de Córdoba y provincia, pero nuestro modelo tampoco ha conseguido el respaldo institucional y mediático necesario, a pesar de considerar que nuestros elementos diferenciadores venían a cubrir las carencias detectadas en anteriores propuestas. Asumimos, en cualquier caso, que nuestro modelo es manifiestamente mejorable, y nos tomamos un tiempo para ello.

Iniciamos nuestra andadura en la Liga EBA de la Federación Española de Baloncesto con unas premisas muy claras: Cuidado del jugador local joven y con proyección, de una parte, y responsabilidad social y corporativa de otra.

En lo estrictamente deportivo la apuesta fue clara:  Contribuir a la formación de jugadores de cantera con un equipo multidisciplinar técnico y médico, encabezado por un líder de referencia en los banquillos. Entrenador ayudante, entrenador auxiliar, preparador físico, médico, fisioterapeuta y delegado de equipo han conformado el staff que ha cuidado de la progresión de nuestros jugadores para calibrar su preparación para otras miras, conseguir en la pista el ascenso deportivo a LEB Plata. Los resultados, más que dignos, gracias al trabajo desarrollado por los grupos encabezados por Rafa Sanz y Jesús Lázaro, con jugadores procedentes de diferentes clubes de Córdoba y provincia, incluido Cordobasket, además de un par de refuerzos foráneos para ser competitivos.

Este elemento diferenciador de confiar y cuidar al jugador joven cordobés, evidente consecuencia de ser Cordobasket un club de cantera y tener en el primer equipo a cinco jugadores formados en él, nos obligaba a continuar el trabajo de formación integral de nuestros chicos, ahora en categoría sénior, ahora en el camino hacia la alta competición.

Teniendo la materia prima fue necesario un espaldarazo económico para poner en marcha nuestro proyecto en Liga EBA. La apuesta realizada por PRODE desde el inicio nos ha llenado de orgullo y responsabilidad, haciéndonos partícipes de la preciosa labor que sus diferentes entidades realizan en favor de algunos de los sectores de población más desprotegidos y vulnerables.

Al darnos PRODE el nombre de nuestros equipos en EBA, nos daba igualmente la posibilidad de ser canal de transmisión de valores también asimilados a la práctica deportiva, al tiempo que ha servido de trampolín igualmente para hacer llegar otras causas sociales y valores universales, tanto a través de los medios de comunicación, como al público asistente a los partidos en Vista Alegre; público en el que se encontraban nuestros equipos de base y escuelas deportivas, que tan permeables se han mostrado a colaborar con causas como el Día Internacional Contra la Violencia de Género o contra el Cáncer, entre muchísimas otras, sirviendo de sensibilización y toma de conciencia.

No obstante ha sido necesaria la participación en presupuesto de múltiples instancias, tanto públicas como privadas, sin las cuales sería inviable mantener un equipo en este nivel competitivo. A todas ellas es preceptivo hacer extensivo el agradecimiento por haber confiado en una idea en la que creemos firmemente.

En este mismo sentido, asumir la cuota de responsabilidad que supone ser el máximo representante del baloncesto masculino en Córdoba, y tener en el equipo participación de diferentes clubes de la capital y provincia nos hizo querer hacerles partícipes del proyecto: Entrada gratuita vistiendo los colores de sus propios clubes, así como desplazando al equipo para entrenamientos y partidos amistosos en diferentes localidades de la provincia (Encinarejo de Córdoba, La Rambla, Fernán Núñez, Villafranca de Córdoba, Pedro Abad, La Carlota, Posadas, Fuente Palmera,…).

Finalmente, era necesario un respaldo mediático. El proyecto se inició avalado por dos grande personalidades del baloncesto: Frank Lawlor y Joe Arlauckas, que nos visitaron para personificar su apuesta por un ilusionante y novedoso proyecto en Córdoba. El escaso eco que tuvo su asistencia, no solamente entre los clubes de baloncesto (invitados a una sesión técnica de entrenamiento y gestión), si no también entre medios de comunicación, nos hizo plantearnos la necesaria asunción de una dinámica de difusión, cambiando la imagen de la web, dinamizando las redes sociales y autogenerando noticias y notas de prensa, tratando de estar presente en los diferentes medios, aunque con desigual fortuna.

A pesar de las buenas intenciones, evidentemente, la idea no ha funcionado como debería, y hacer autocrítica es necesario: Cordobasket necesita mejorar sus relaciones públicas para generar confianza entre el resto de clubes de baloncesto, mal acostumbrados a otras decepcionantes prácticas que les hacen ser desconfiados; y por extensión, debe dotarse de una estructura administrativa y de gestión que consolide los pilares deportivos del Club de forma institucional y corporativa.

Es paradójico que la mejor temporada para el Club en lo deportivo, con múltiples hitos significativos tanto en categoría femenina como masculina (2 medallas andaluzas, 5 títulos provinciales, 7 de 8 finales posibles, 3 jugadores convocados por la selección española, y otros muchos por la andaluza y provincial), además de haber terminado la temporada en EBA ganando 5 partidos consecutivos exclusivamente con jugadores locales, se cierre con la renuncia a ser el máximo exponente del baloncesto cordobés.

Y no es una cuestión económica, pues el Club está saneado a pesar de estar pendientes de la materialización de las convocatorias de subvenciones del IMDECO, pues la premisa de la responsabilidad social y corporativa incluía el aspecto económico, como otro claro elemento diferenciador con respecto a propuestas pasadas.

Es una cuestión de espera a volver a sentirse fortalecido: Por el empuje de la cantera y de jugadores con ambición competitiva, por la renovación de decididos y concretos apoyos institucionales y empresariales, por una afición unida a la búsqueda de un único referente del baloncesto cordobés en el alto nivel… y, a nivel interno, por una estructura interna de Club que asuma nuevos retos y sepa proyectarlos positivamente. En esta senda andamos y esperamos hacerlo en buena compañía.