ANABEL, es una de las jóvenes entrenadoras que forman parte del grupo de técnicos del club desde hace varias temporadas. Esta semana, pone rumbo al norte de España, en concreto a Girona, donde comienza una nueva etapa laboral y desde Cordobasket queremos desearle la mejor de las suertes.

Haznos un resumen de tu trayectoria deportiva como jugadora

Empecé a jugar a baloncesto en el CEIP Al-Ándalus siendo infantil de primer año. Los dos años siguientes tuve la suerte de poder jugar federada; en el segundo año estuvimos muy cerquita de ir al sector. Desde entonces, he ido creciendo siempre dentro del mismo equipo; excepto el año previo al surgimiento del Club Cordobasket. Ese año, debido a los estudios, todas mis compañeras dejaron de jugar y pasé una temporada en el equipo CD Unicor. Volví al año siguiente a Cordobasket donde he jugado todas las temporadas en liga municipal, excepto este año que he tenido la oportunidad de formar parte del primer equipo senior femenino federado del club.

¿Y cómo entrenadora?

Pues no sabría decir exactamente cuando empecé, pero recuerdo que con 15 o 16 años empecé a ir un rato antes a mis entrenamientos para ver a los peques del club (juniors a día de hoy) y como a Ángel no le gusta ver a nadie parado de brazos cruzados, empezó a meterme en el mundillo. Con 17 años, a mitad de temporada, ya me dio mi propio equipo.

Tu trabajo como técnica en el club se ha desarrollado básicamente en la EDM Cordobsket Al Andalus. ¿Qué equipos has dirigido?.

El primer equipo que llevé fue un alevín femenino con el que estuve un par de temporadas. Posteriormente, dirigí un benjamín mixto formado por 21 niños y niñas (imagínate que locura en los partidos… casi más niños que minutos para jugar). Tras eso, me he ocupado siempre de los equipos femeninos (benjamines, alevines, infantiles y cadetes) y desde hace ya algunos años he echado también una manilla con los peques, sin duda el futuro del club.

La temporada pasada conseguiste llegar a la final de los Juegos Deportivos Municipales con el equipo alevín femenino. ¿Todo un éxito verdad?.

Sí, fue una temporada muy bonita. Fue la primera vez que conseguí llegar a una final como entrenadora. En un principio la temporada se planteó complicada, pues el equipo empezó muy justito, con sólo ocho jugadoras (a lo largo de la temporada se unieron dos más, pudiendo terminar con diez, cuatro de las cuales llevaban ya varias temporadas en el club, dos se estrenaban en el equipo aunque ya habían jugado antes y las otras cuatro comenzaban su andadura en el baloncesto), por lo que era fundamental el compromiso tanto de las niñas como de sus familias. Se demostró que con ilusión, ganas y mucho trabajo se pueden conseguir grandes cosas.

Esta temporada de nuevo al frente de los equipos alevín e infantil femenino. ¿Cómo va la liga y qué objetivos tenéis?

Con respecto al equipo alevín, tuvimos problemas a principios de temporada por no tener niñas suficientes. Tuvimos varias incorporaciones de última hora y se cumplió el objetivo de sacar el equipo alevín y que las niñas no tuvieran que pegar el salto a la liga infantil perdiendo su categoría. Éste equipo va creciendo día a día, cada vez juegan mejor juntas y estamos peleando muy bien en nuestra liga.

Respecto al equipo infantil, decir que éste, en un principio, era un año de transición para nosotras. A finales de la temporada pasada y principios de ésta se han incorporado muchas niñas, de forma que actualmente está compuesto por 15 jugadoras, en su mayoría, de primer año. El equipo infantil está teniendo una gran participación en la liga, pues acabamos de terminar la primera fase y lo hemos hecho en muy buen lugar.

Como objetivos para ambos equipos, lo que se espera es que aprendan, que disfruten del deporte que les gusta, que lo pasen bien en los entrenamientos y los partidos y que no se olviden de que esto es un juego. Seguro que este año estos dos equipos nos dan muchas alegrías y nos hacen disfrutar a todos.

Este año además formas parte del equipo senior femenino del club, ¿cómo ha resultado la experiencia?.

La verdad es que genial. Ya tocaba que saliera un equipo femenino federado en el club… ¡y que suerte que el primero haya sido el senior! La pena es que no he podido disfrutarlo mucho entre las lesiones y ahora el irme antes de tiempo, pero ha sido una experiencia muy buena. Gracias a esto he aprendido más de este deporte, he conocido a gente estupenda y he podido compartir muchos momentos con compañeros y compañeras del club con los que antes no tenía mucho trato debido a las ajetreadas agendas que tenemos todos. Aprovecho desde aquí para dar las gracias por la oportunidad que me han dado de poder formar parte de este equipo.

¿Cuál dirías que ha sido el momento más bonito que has vivido en el club durante todo este tiempo?

He vivido muchos momentos buenos en este club… es más, yo diría que no ha habido ninguno malo. Pero, para mi, lo más bonito sin duda, fue la temporada pasada. No sólo porque conseguí llegar a la final con el equipo alevín femenino, sino por los momentos vividos a lo largo de todo el año. Fuimos una gran familia… las niñas, sus familias y una servidora. Mucho esfuerzo y mucho compromiso por parte de todos que, finalmente, tuvo su recompensa. Me quedo con la alegría de todas las niñas en el momento en que supimos que estábamos en la final, y la mezcla de ilusión y nervios de todas ellas el día del “gran partido”.

¿Y alguna anécdota simpática que nos puedas contar?

Anécdotas… muchísimas en tantos años, casi una por entrenamiento. Con los peques todos los días hay algo que contar. Aunque he de decir que “mis niñas” este año están haciendo una buena competencia… éstas no las puedo contar, que verás la que me lían cuando lo lean, jejejeje.

Sin duda, del equipo del que guardo más anécdotas es de un cadete que llevé hace un par de años… pero creo que son más curiosas que simpáticas las cosas que podría contar, así que mejor no.

Voy a contar algo que me pasó en mis primeros partidos como entrenadora. Siempre había aparentado menos edad de la que realmente tenía. Llegaba a los partidos, le daba a los árbitros las fichas de las jugadoras y la respuesta de ellos era: “pero hasta que no llegue tu padre no podemos empezar el partido”. No había árbitro al que no tuviera que enseñarle el DNI. ¡Menos mal que no había muchos!

Por último nos gustaría que le enviaras unas palabras a tus jugadoras, que tanto te van a echar de menos.

Me gustaría empezar por dar las gracias a todos mis compañeros y compañeras con los que he pasado tan buenos ratos y tanto he aprendido.

A todos los niños y niñas con los que he tratado, en especial a “mis niñas” alevines Mari Paz, Paula, Valeria, Lucía, María Luque, Silvia Moriana, Anastasia, Silvia Roldán y Magda, a las infantiles Ana Caballero, Alicia, Ana Lucía, Sara, Anabel, Ana Sánchez, Martha, Helena, Carmen Alicia, María Paniagua, Carolina, Cristina, Clara, Marina y Ángela y a las cadetes Leti, María García y Lourdes (aunque poquitas, no menos importantes), con las que he compartido muchas alegrías, entrenamientos y partidos. He disfrutado y aprendido mucho con todas vosotras. Gracias por hacerme tanto caso, unos ratos más que otros. Gracias también a esos “padres sufridores” que nos acompañan en los entrenamientos y partidos.

Y ya para finalizar, me queda dar las gracias a la persona que ha hecho posible todo esto, Ángel Lopera, “mi padre” en lo deportivo y “mi segundo padre” en lo personal (ha habido semanas, muchas, que he compartido más tiempo con él que con el mío propio, en nuestra segunda casa y, a veces, la primera, el colegio Al-Ándalus). Gracias por confiar en mí desde un principio y darme la oportunidad de participar en este proyecto y en este gran club.

En definitiva, gracias a toda la familia CORDOBASKET.

Seguimos en contacto, hasta pronto.